¿Cuáles son las funciones de una higienista dental?

Las principales funciones de una Higienista Dental
calendario 21-Abr-2021
Dra. Prats
Especialista en Endodoncia y Estética Dental

La odontología es una especialidad médica que ha visto cómo sus posibilidades terapéuticas han evolucionado hasta tal punto que es muy complicado que un único profesional odontológico sea capaz de cubrir todas las necesidades del paciente. De ahí que deba estar acompañado de un equipo multidisciplinar formado no tan sólo por auxiliares de clínica que le ayuda a realizar los tratamientos con el paciente, sino de una higienista bucodental.

En este artículo, explicaremos cuáles son las funciones del higienista dental, y la importancia de estos profesionales de la Odontología que se encargan de la educación en salud bucodental del paciente, así como de los tratamientos de desinfección dental que permiten prevenir las enfermedades que afectan a los dientes y a las encías.

La profesión de higienista dental

Los y las higienistas bucodentales, con una titulación de formación profesional superior (Técnico Superior en Higiene Bucodental) que requiere de hasta dos años de formación, están capacitadas para realizar aquellos tratamientos de limpieza bucal profesional que eliminan los depósitos bacterianos que se acumulan sobre la superficie dental o dentro de las encías y que generan enfermedades que ponen en peligro los dientes y toda la cavidad oral, como son la caries o la periodontitis. 

La higienista, durante el tratamiento de desinfección bucal, también será la encargada de realizar las correspondientes radiografías, que permitirán al odontólogo poder visualizar otro tipo de enfermedades bucodentales que afecten a los dientes o al hueso que soporta la dentición. 

Del mismo modo, la higienista con la ayuda del odontólogo, podrá establecer un diagnóstico de la gravedad de las caries o de la periodontitis y establecerá unas pautas de tratamiento para evitar el deterioro de la salud bucodental del paciente. 

Las principales funciones de la higienista dental

Entre las funciones de la higienista también se encuentran la de educar en hábitos de higiene, como enseñarle a pacientes la correcta higiene bucodental que incluye no sólo la elección de un adecuado cepillo dental, seda dental o enjuague bucal dependiendo de la habilidad manual del paciente, sino que también le mostrará la técnica de cepillado más adecuada para eliminar de una manera eficaz la placa bacteriana que se acumula sobre la dentición y que debe ser eliminada cada 8 horas.  

Por último, la higienista se convertirá en una persona muy cercana al paciente, alguien que conoce sus inquietudes y sus necesidades. De esa manera, podrá asesorarle, junto con el odontólogo, de la manera más ética y honesta posible sobre las posibles opciones que ofrece la odontología para satisfacer aquellos aspectos de su salud bucodental que quiera mejorar, como podrían ser:

  1.   La alineación de los dientes mediante ortodoncia para mejorar su imagen o su mordida, así como la recomendación de otros tratamientos de estética dental.
  2.   La reconstrucción del desgaste de sus dientes para recuperar la estructura dental debido a hábitos inconscientes como bruxismo o apretamiento dental.  
  3.   La colocación de prótesis dentales para reemplazar aquellas piezas perdidas.
  4.   La colocación de carillas dentales para mejorar el aspecto de los dientes en aquellos casos en donde los dientes tengan un color o forma inadecuados.
  5.   La aplicación de técnicas de blanqueamiento dental con la finalidad de “aclarar” el color de los dientes y poder así lucir una sonrisa más juvenil.
  6.   Aconsejar el uso de la férula oclusal para reducir el desgaste de las piezas dentales.
  7.   Recomendar la posible extracción de las muelas del juicio que estén causando un daño a las piezas contiguas.

 Como hemos podido apreciar, la higienista buco dental es una profesional de la odontología imprescindible en el equipo humano que forma una clínica dental a la hora de diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades bucodentales, gracias a su formación y a su buen hacer. Sus conocimientos y su especial relación con el paciente permitirán esclarecer de una manera más objetiva aquellas necesidades e inquietudes que el paciente pueda mostrar, facilitando su satisfacción y en definitiva su motivación para mantener una buena salud dental.