Las carillas de resina o composite se realizan en una sola sesión mediante el uso de materiales plásticos que permite conseguir resultados estéticos muy naturales y satisfactorios.
Por lo general son más económicas que las carillas de cerámica o porcelana, no obstante, con el paso del tiempo y a diferencia de la cerámica, las carillas de resina pueden perder el brillo o el color, pues la resina al ser porosa, retiene los colorantes de los alimentos, por lo que puede requerir un “retoque” a los 5-7 años.