Puente dental o implante: ¿qué tratamiento es más recomendable?

Dr. Rafael Blanes
Director Médico, especialista en Implantología Dental Avanzada

Cuando se pierde un diente, el engranaje perfecto de nuestra dentadura se ve descompensado. Debes pensar que cada pieza dental tiene su función y que, cuando se pierde una de ellas, además de los efectos en la estética de la sonrisa, la mordida se ve alterada adoptando posiciones incorrectas e, incluso, dañinas.

De echo, cuantos más dientes falten y más tiempo tarden en reponerse, más graves serán las alteraciones. Por un lado, por ejemplo, los procesos de masticación se hace más difíciles, suponiendo esto problemas digestivos. Por otro, el habla también se ve afectada por la falta de estas piezas dentales. Y por esta razones, en Odontología existen varias opciones para tratar la pérdida de dientes.

Muchos de nuestros pacientes nos preguntan cuáles son sus opciones, y cuáles son las diferencias entre un implante o puente dental, ya que el precio de los implantes dentales suele ser superior. Entonces, ¿qué tratamiento es más recomendable para solventar la pérdida dental?

El puente dental fijo: ¿qué y cómo funciona?

El puente dental es una prótesis fija soportada por dientes que ha sido utilizada durante muchos años como una opción para remplazar piezas dental ausentes. Para realizar este tratamiento, las piezas adyacentes al espacio del diente perdido son talladas en su totalidad hasta 1-2 mm con la finalidad de poder sujetar el puente dental, que suele estar formado por 3 o más piezas dentales unidas.

El implante dental: ¿qué es y cómo funciona?

Los implantes dentales son raíces artificiales de titanio que colocan de manera fija en el interior del hueso maxilar, para posteriormente situar sobre ellas nuevos dientes permanentes con los que recuperar, además de la funcionalidad y la comodidad para masticar, la confianza en uno mismo.

Además, hoy la falta de hueso maxilar no es un obstáculo para realizar este tratamiento. La utilización de injertos de hueso es una opción válida para reconstruir el hueso faltante y poder así anclar los implantes dentales al hueso. No obstante, las técnicas más modernas incluyen los implantes zigomáticos o pterigoideos que se anclan a la base del hueso del pómulo y permiten colocar dientes fijos en un día.

¿Qué tratamiento es más recomendable: puente o implante?

En general, podemos decir que la aparición de los implantes dentales ha desplazado el uso del puente dental gracias a las ventajas inherentes a la implantología. No obstante, el puente dental sigue siendo un tratamiento muy extendido. Por esta razón, a la hora de decidir qué tratamiento es el más adecuado tenemos en cuenta varios factores relacionados con las ventajas y desventajas de cada procedimiento.

  1. Agresividad del tratamiento.

El puente permanente se trata de un tratamiento traumático y agresivo, pues debemos debilitar las piezas adyacentes que sujetan el puente, lo que deriva en posibles infecciones (caries o periodontitis), así como en un aumento de la sensibilidad al frío. Además, cabe la posibilidad de perder esta pieza a medio-largo plazo, y la pérdida del puente dental supondría también la pérdida de 1 o varias piezas que lo sujetan. No obstante, en el tratamiento de la pérdida dental con implantes ya no debemos tallar las piezas adyacentes, por lo que es un procedimiento menos traumático o agresivo.

  1. Duración del tratamiento.

Debido a la procedimiento usado para la colocación del puente dental, la duración y estabilidad de este tratamiento depende de forma directa de los dientes vecinos. Las condiciones bucodentales deben permanecer excelentes y la higiene, como veremos, es fundamental para evitar cualquier problema.

Por otro lado, el implante dental no sólo sustituye la parte visible del diente, que conocemos como corona, sino la raíz del mismo, por lo que la estabilidad y la duración pueden garantizarse a un plazo más largo. Eso sí, la higiene sigue siendo un factor fundamental en el éxito de los implantes dentales.

  1. Posibilidad de una correcta higiene.

Al ser una prótesis formada por piezas unidas, la higiene del puente dental es más complicada para el paciente. En estos casos, son más que recomendables las visitas periódicas al especialista, para controlar el estado de los dientes y realizar limpiezas dentales profesionales que eviten la aparición de caries y enfermedades periodontales, causantes de la pérdida de otras piezas dentales.

A diferencia del puente dental, la higiene del implante es mejor puesto que ya no hay conectores entre los dientes sanos, al ser el implante dental una pieza independiente de los dientes adyacentes. Además, en el caso, bastante improbable, de que se pierda el implante, esto no supone que las piezas adyacentes se pierdan, por lo que el retratamiento es más sencillo que en un puente dental.

  1. Estética del resultado.

Estéticamente, el puente dental tiene sus limitaciones, pues el elemento de unión entre los dientes distorsiona el aspecto natural de la prótesis y, como hemos comentado, los implantes dentales son piezas independientes por lo que, visualmente, parece dientes naturales, aportando un aspecto más armónico a la sonrisa al coincidir el color y la forma.

Como podéis comprobar el puente dental ha supuesto una tratamiento muy extendido durante muchos años. No obstante, en la actualidad su uso ha sido desplazado por las ventajas y el gran éxito que tiene hoy en día los implantes dentales.

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