La importancia de una alimentación saludable para los niños

Dra. Montañés
Especialista en Odontopediatría y Estética Dental

Una dieta adecuada evita el desarrollo de enfermedades de dientes y encías en cualquier etapa de la vida, en el caso de los niños la adquisición de unos buenos hábitos alimenticios es primordial para su correcto desarrollo.

El estado de salud bucal se asocia de forma significativa al estado nutricional, pudiendo determinar la aparición de las tan “temidas” caries, uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial y la enfermedad más prevalente en la infancia.

¿Qué alimentos son buenos y beneficiosos para los dientes?

Existen diversos alimentos que previenen las caries; las comidas con grasas, proteínas, calcio o flúor ayudan a reducir la retención de los azúcares y la placa bacteriana, de este modo provocan un efecto tóxico sobre las bacterias que producen caries, y aumentan la capacidad del tampón de la saliva, protegiendo el esmalte.

Otro tipo de alimentos con este perfil protector son los que estimulan el flujo salival y así favorecen la remineralización del esmalte. El xilitol, por ejemplo, presente en algunos chicles, es un sustituto del azúcar que es eficaz en la reducción de la formación de placa y la adherencia bacteriana e inhibe la desmineralización del esmalte.

Hay además alimentos que protegen las encías, una parte importantísima de nuestra boca y el sostén de los dientes por lo que también es muy importante cuidarlas.

Con el objetivo de promover una buena nutrición y salud bucal, es necesario dar a nuestros pacientes una serie de pautas sobre alimentación saludable:

Reducir el número de exposiciones o de ingesta de sacarosa y productos azucarados, sobre todo, antes de irnos a dormir.
Sustituir la sacarosa en favor de edulcorantes no cariogénicos.
Evitar picar entre comidas y disminuir el consumo de alimentos pegajosos y viscosos.
Evitar, en lo posible, los alimentos acidogénicos: patatas fritas “chips”, chocolate con leche, galletas rellenas, frutos secos dulces, dátiles, etc.
Aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal, así como frutas y cereales integrales.
Promocionar el uso de xilitol en chicles
Beber agua para evitar la deshidratación: 6-8 vasos al día.
Todo ello debe ir acompañado de visitas frecuentes al odontopediatra, mínimo 2 veces al año, y de una buena higiene oral.

Nutrición y salud bucal son un tándem inseparable. Es importante que desde la infancia se promuevan alimentos buenos y beneficiosos para los dientes con una dieta variada y equilibrada. Una alimentación sana ayudará al mantenimiento de la salud bucal infantil.

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